El amor propio es libertad

Libertad de pensamiento, de lenguaje en todas sus formas.

Libertad de escoger el compás de la música, los pasos del baile de tu vida.

Libertad de ser quien quieras ser, de gustar y de no gustar.

Libertad de quedarte con los que merecen y alejarte de los que te dejan cicatrices.

Libertad de echar a volar o de refugiarte en tu nido.

Libertad de priorizar, de decir NO a lo que no te hace feliz.

Libertad de sentir, de expresar tus emociones, de compartir y crear.

Y recordar siempre que para querer y que te quieran bien, debes quererte primero a ti.

Ángela Serrano