Rayden: ¡Viva la música!

«Mitad nervioso, mitad ansioso por el concierto de mañana…Madrid, la que se os viene encima», avisaba Rayden el viernes en su Twitter. Y así fue.

El sábado por la mañana el músico anunciaba el «sold out» en La  Sala Riviera (Madrid) mientras que la Rayden Squad (su grupo de fans) ya hacía cola desde las primeras horas del día al pie del cañón. Contaban que Mediyama (el rapero que acompaña a Rayden), les había recibido  con unos churros para desayunar.

A medida que iba pasando el día, iban llegando más fans de todas las edades, desde gente muy joven hasta gente rondando los 50 años, hermanos, parejas, amigos, una variedad de fans de la que no todos los raperos y músicos pueden presumir.

El pequeño «spoiler»  de Rayden en redes sociales para saber los invitados de La Riviera, se acentuó aún más mientras esperábamos en la fila con vistas al parque Madrid Río. Después de ver a Rayden, nos encontramos con Rozalén, Carmen Boza, María Mäbu y  Juancho de Sidecars.

Antes de entrar emocionados a la sala, unos chicos repartieron  más de 2.000 folios con la frase «Soy porque somos» para darle una sorpresa a Rayden en la canción de «Ubuntu». A pocos minutos del evento, todos los fans estaban expectantes por saber que les iba a deparar este paso de la Gira Antónimo por Madrid. Atendían entusiasmados a la cuenta atrás del escenario.

3,2,1… Rayden y Mediyama aparecieron en el escenario de La Riviera ante el júbilo de las 2.000 personas presentes. Con  «Alirón» y «No hago rap» arrancaron esta gran noche que nos esperaba por delante. A ellos se sumaron DJ Mesh y el resto de músicos que les acompañan. «No pongáis título al sentimiento. No hago rap y a la par hago más por, más por él más que tú sin hacerlo.» Y nos hizo gozar.

Tras «Xtravaganzza y Queen», llegó una de las canciones más sonoras de su gira, «Pólvora mojada» representando la migración, un canto para la gente desterrada. «Cruzando horizontes de lengua extranjera… Vidas obligadas a ser refugiadas cruzan la frontera.» Después llegó «Mi primera palabra» dedicada a su madre. «Eres el espejo donde mirarme.»

Todos nos reencontramos con nuestro yo de ayer y descubrimos que no hay imposibles, sólo improbables. » A mi yo de ayer, lo siento si no fui lo que quisiste ser te juro que lo hice lo mejor que supo hacer. Intenté crecer feliz en este mundo cruel, quise cambiar el planeta y llevarlo a papel…»

Sonaban los primeros acordes de «Pequeño torbellino» y ya veíamos aparecer a lo lejos a María Mäbu.»Quiero verte sonreír sintiéndote muy cerca. Yo siempre cuidaré de ti, mi pequeña estrella.» Rayden cantó la canción para su padre con tanto sentimiento que llegó a un punto de no retorno y se emocionó rompiendo a llorar. Se emocionó él y nos emocionó a todos.

Tras el momento emocional, subió la intensidad en La Riviera con «Pan, circo, ajo y agua». Hacía su entrada estelar la segunda invitada de la noche, Carmen Boza. » A mí no me digas na, que ya te veo venir, no me la quieras pegar. Vete ya de aquí, que eres muy pesao no me hagas repetirlo. Te lo tengo dicho: «Los payasos para el circo».

Y cayó el meteorito. «Que no os engañen. No hay derecha ni izquierda. Sólo los de arriba y los de abajo y cada vez somos más los de abajo. Nos pidió que bajáramos y que poco a poco fuéramos subiendo. «Robó y nos cayó bien, hipotecó nuestro futuro y nos cayó bien, siempre tuvo buena prensa y nos cayó bien, cayó bien hasta que cayó.»

Tras «A capella Medi», «Insensibles» de Mediyama, «Seven Nation Army» con su clásico «Lolololololo», nos tocó hacer cuentas. «Si sabes contar, no cuentes conmigo, si no vas a cumplir lo prometido. Que ya me cansé de ser negativo, de tus números y de hacer el primo.»

Nuestra «Vía de escape» nos hizo vivir uno de los encuentros más bonitos de esta Riviera. Bely Basarte y su particular ternura aterrizaron en el escenario para emocionarnos una vez más. «Cada vez estoy más cerca de estar más lejos de mí. Borraré todas las huellas por si me quieren seguir.» Los dos se fundieron en un abrazo al terminar la canción.

Y ahí no acababa toda la ternura. Vinieron veranos, se fueron inviernos y llegó todo el amor de Rozalén para «Tres otoños». «Es el recuerdo de unos labios que suspiraron cada tira de la piel. Fue como serme fiel y probar la miel y cantar en pie con el alma abierta. Nos quisimos bien…» Y su ternura fue verdad.

«Nunca será siempre» es el cuento que todo niño y no tan niño necesita que le cuenten. Ojalá en el colegio enseñaran gestión emocional. «Si siempre te dices nunca, nunca será siempre».  Y del cuento que se acaba, llegaron las mentiras de jarabe para cerrar las heridas del ayer. «La vida es un tobogán, donde si subes quieren verte caer o bajar pero nadie disfruta del placer.»

«Quien lo probó, lo sabe». Quien escucha «Amalgama» en directo tiene la oportunidad de presenciar un canto de amor. «Ama sin preguntas que te amarán sin respuestas. Ama sin medidas, sin límites, sin ponerle nombre…»

«Ubuntu» es una palabra sudafricana que le trajeron sus amigos de Boamistura de uno de sus viajes y que significa algo así como «Soy porque somos». Era el momento de nuestra sorpresa. Cuando Rayden se giró, toda la sala le enseñaba un cartel con esa frase. «Todos somos un todo, formando una pieza compuesta de mil trozos.» En La Riviera fuimos 2.000 caras con los mismos ojos que veían la emoción de Rayden al ver todo ese espectáculo.

«He visto reír a los sauces, llorar a las hienas. Flechazos a primera vista, divorcios a ciegas…» Leiva, ojalá un «Finisterre» en directo con Rayden, por favor, que nos tienes en vilo. Antes de salir al escenario,  Rayden recibió un mensaje del músico que decía : «que los dioses del rock te protejan.»

Tras ahogar las penas y morir en el mar,  tocó hablar de todos los males con «Malaria». «Nunca desearé el mal a nadie pero hay males que son indeseables, males con nombres y apellidos. Mal de muchos, nunca nos consuela. De buenas, bueno pero tonto no».

Muertos nos quedamos cuando vimos aparecer a Mikel de IZAL en el escenario para acompañar a Rayden en el tema «Haciéndonos los muertos», un canto a los refugiados. » Soy Francia, Beirut, soy Libia, Nigeria, Níger, Chad, Siria, Pakistán, Palestina, Burkina. Soy vida. VIDA. No dejaron de luchar, se atrevieron a vivir.»

Gracias a la genialidad de Mediyama, nos sumergimos en una nebulosa en el espacio estelar. «¿No ve que orbita en mi deseo y que si quiere un universo de colores se lo entrego?». Al igual que Rayden, todos tocamos esa estrella a la que nos hizo llegar el rapero.

Con el brillo estelar que nos dejó esta nebulosa de Mediyama, esperamos ansiosos al «Sastre de sonrisas». «Desde hace un año no tengo ni un día malo, vivo en mi verano moral donde no hay lugar para el enfado. Que si se acercan tiempos de tormenta y vienen nubes, no te hundas, no, aprende a bailar bajo la lluvia.»

Dibujamos una sonrisa para el mundo que nos duró durante toda la canción de «Imperdible». La combinación Rayden y Sidecars en el escenario fue tan mágica que a más de uno se le saltaron las lágrimas cuando cantó Juancho: «Perdernos sólo para reencontrarnos, dejar que se vacíe el cargador y poder contarlo mientras gira el mundo a nuestro alrededor sin importarnos.»

Tras perder el norte y el rumbo con tan mágica canción, se acercaba el final de esta noche de música. «Fuimos a hacer el amor y parece que volvimos de la guerra. Me sentí astronauta cuando me abriste la puerta, perdido en tus lunares, diciendo adiós a la tierra.»

Toda La Riviera se emocionó cuando empezó a sonar su más aclamado tema, «Matemática de la carne»,  y se preparaban para el apoteósico final…. «En una noche de San Juan que parecía abril. CLÍMAX, FINAL FELIZ.» El clímax llegó en forma de una lluvia de confeti que llenó de color toda La Riviera.

Nadie quería despedirse de este músico y poeta que siempre nos dice que la poesía y el rap son dos hijos muy diferentes de una misma madre. Creo que aún nadie tiene las palabras suficientes para describir todo lo vivido en el paso de la Gira Antónimo por Madrid pero voy a hacer un esfuerzo para agradecerte todo lo que sentí el sábado.

Gracias por este primer concierto tan especial, por llenar de luz y acordes Madrid, por dejarnos disfrutar de tu música. Gracias también a los invitados por permitirnos presenciar esa simbiosis de magia en el escenario. Desde este sábado creo que soy una versión mejor de mí misma, porque existes, por tus letras, por todo lo que transmites.

          ¡Viva la MÚSICA y viva RAYDEN!

Ángela Serrano

Fotografías: Sandra Serrano, Ángela Serrano, Rayden Squad.

*El resto de fotografías del concierto podéis verlas en este enlace: 

https://www.flickr.com/photos/134790869@N05/sets/72157687444235021/with/37163169073/

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